Saltar al contenido
Guía

Ónix retroiluminado: qué es, dónde usarlo y cómo se instala

Pocas cosas impresionan tanto como una pared de ónix iluminada desde detrás: la piedra parece brillar con luz propia y cada banda se convierte en un dibujo de colores. Te explicamos cómo funciona y qué hay que prever.

Qué es el ónix

El ónix que se usa en decoración es una piedra de bandas formada por la precipitación lenta de carbonato de calcio, a menudo en manantiales y cuevas. Esas capas finas son translúcidas: dejan pasar la luz. Por eso, si se coloca una fuente de luz detrás, las bandas se iluminan en tonos miel, verdes, rosados o blancos.

Qué piedras se pueden retroiluminar

Dónde queda mejor

Cómo se instala

Cada proyecto lo diseña el instalador, pero conviene conocer las claves:

  1. Luz uniforme: se usan paneles o tiras LED repartidos de forma homogénea detrás de la piedra. Si la luz está demasiado cerca o mal repartida, se ven «puntos calientes».
  2. Cámara de aire: se deja una separación entre la luz y la piedra para que la iluminación se difumine y la piedra no se caliente.
  3. Refuerzo: el ónix es más frágil que el mármol, así que muchas tablas se refuerzan por detrás con malla o con vidrio laminado para mantener la translucidez.
  4. Acceso: hay que prever cómo cambiar la iluminación sin desmontar la piedra.
  5. Color de la luz: una luz cálida potencia los tonos miel; una neutra, los blancos y verdes.

Cuidados

El ónix es más blando que el mármol y no está pensado para encimeras de cocina de uso intenso. En paredes y frentes no sufre: basta con limpiarlo con un paño suave y jabón neutro, y sellarlo si va en zonas con salpicaduras.

Antes de decidir

En el ónix, la tabla concreta lo es todo: dos tablas del mismo ónix pueden verse muy distintas al trasluz. Pídenos fotos de las tablas disponibles y, si es posible, pruébalas con luz detrás. Pide precio para tu proyecto.

¿Tienes un proyecto en mente?

Pídenos precio sin compromiso: te respondemos con un presupuesto orientativo.